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viernes, 18 de febrero de 2011

El teatro de los siglos de oro


Esta presentación, además del contenido del tema del libro os puede ser de gran ayuda.

El teatro del Barroco
View more presentations from Ruth Romero.

En este enlace tienes amplia información sobre el corral de comedias de un modo muy ilustrativo.

jueves, 20 de enero de 2011

La novela del siglo XVI

Estas son las dos presentaciones que utilizaremos para trabajar la novela del siglo XVI.

viernes, 7 de enero de 2011

Sor Juana Inés de la Cruz




Biografía
Poeta y humanista nacida en México. Su poesía, ingeniosa, elocuente y expresiva, la convirtió en la personalidad más destacada de las letras virreinales del siglo XVII. Su nombre completo era Juana Inés Ramírez de Asbaje. Nació en la ciudad de San Miguel, Nepantla, y fue autodidacta principalmente. Se reveló como niña prodigio aprendiendo a leer a la edad de tres años. Durante su adolescencia fue dama de compañía en la corte del virrey de Nueva España, donde destacó por su belleza, ingenio, inteligencia y conocimientos. En 1667 abandonó la vida de la Corte y entró en un convento carmelita. Algunos biógrafos han atribuido su retiro a un amor no correspondido, pero ella declaró que sólo la vida monástica le ofrecía la oportunidad de llevar a cabo sus
propósitos intelectuales. Dos años más tarde ingresó en el convento de San Jerónimo. Allí sor Juana Inés de la Cruz estudió teología, literatura, historia, música y ciencia. Mantuvo correspondencia con los principales poetas y eruditos de su tiempo y escribió una obra poética que le valió el apodo de la Décima Musa. Ciertas autoridades de la Iglesia Católica en México desaprobaban sus estudios e intentaron que los abandonara. En 1691, en respuesta a la reprimenda de un superior, escribió una carta titulada Respuesta a Sor Filotea, en la que defendía sus intereses profanos y reivindicaba la igualdad de oportunidades educativas para las mujeres. Esta carta se considera una obra definitiva de la literatura feminista. Dos años más tarde, sin embargo, abandonó sus estudios y se dedicó casi por completo a la contemplación
religiosa. Sus escritos, abarcan poemas líricos y alegóricos y dramas religiosos y profanos, como, Inundación castálida (1689); Segundo volumen de las obras de sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del fénix de México y décima musa (1700) y se han reeditado sin cesar desde entonces.
Octavio Paz en Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe, hizo un análisis profundo y modélico de su vida, obra y época.
URL: http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/sorjuana/

Francisco de Quevedo

Biografía
Escritor español, que cultivó tanto la prosa como la poesía —ambas en multitud de facetas con resultados extraordinarios— y que es una de las figuras más complejas e importantes del barroco español. Nació en Madrid en el seno de una familia de la aristocracia cortesana. Era el tercero de los cinco hijos de Pedro Gómez de Quevedo, que ocupó cargos palaciegos, y de María de Santibañez. Estudió en el colegio de la Compañía de Jesús en Madrid y en la Universidad de Alcalá (Madrid); después cursó estudios de teología en la Universidad de Valladolid (1601-1606), pues allí se había desplazado la Corte.
En esta época ya destacaba por su gran cultura y por la acidez de sus críticas contra Luis de Góngora. En 1606 marcha a Madrid en busca de éxito y fortuna a través del duque de Osuna que se convierte en su protector; también entabla un pleito por la posesión del señorío de La Torre de Juan Abad, pueblo de la provincia de Ciudad Real, en el que hasta 1631 gastó una gran fortuna y muchas energías. En 1613 viaja a Italia llamado por el duque de Osuna, entonces virrey de Nápoles, el cual le encarga importantes y arriesgadas misiones diplomáticas con el fin de defender el virreinato que empezaba a tambalearse; entre éstas intrigó contra Venecia y tomó parte en una conjuración.
El duque de Osuna cayó en desgracia en 1620 y Quevedo sufrió destierro en La Torre (1620), después presidio en Uclés (1621) y, por último, destierro de nuevo en La Torre. Esta etapa azarosa y desgraciada marcó todavía más su carácter agriado y además entró en una crisis religiosa y espiritual, pero desarrolló una gran actividad literaria. Con el advenimiento de Felipe IV cambia algo su suerte, el rey levanta su destierro pero el pesimismo ya se había hecho dueño de él. Su matrimonio con la viuda Esperanza de Mendoza (1634) tampoco le proporcionó ninguna felicidad y la abandonó al poco tiempo; ella moriría en 1641. De nuevo se siente tentado por la política, pues ve el desmoronamiento que se está cerniendo sobre España y desconfía del conde-duque de Olivares, valido del rey, contra quien escribió algunas diatribas amargas. Un asunto oscuro que habla de una conspiración con Francia, hace que sea detenido en 1639 y encarcelado en San Marcos de León, donde las duras condiciones mermaron su salud. Cuando sale, en 1643, es un hombre acabado y se retira a La Torre para después instalarse en Villanueva de los Infantes donde el 8 de septiembre de 1645 murió.
La obra de Quevedo es inmensa y contradictoria. Hombre amargado, severo, culto, cortesano, escribió las páginas burlescas y satíricas más brillantes y populares de la literatura española, pero también una obra lírica de gran intensidad y unos textos morales y políticos de gran profundidad intelectual.
Esta fusión o doble visión del mundo es lo que le hace el gran representante del barroco español. Sus primeras obras fueron satíricas y burlescas. La vida del Buscón llamado don Pablos (1603) es una novela picaresca dentro de las características del género; pero su originalidad reside en la visión vitriólica que ofrece sobre su sociedad, en una actitud tan crítica que no puede entenderse
como realista sino como una reflexión amarga sobre el mundo y como un desafío estilístico sobre las posibilidades del género y del idioma. Los Sueños (1605-1622) son cinco piezas cortas conceptistas, producto de los desengaños que padeció en esos años, en las que viene a decir que no hay nobleza ni verdad en el mundo sino que todo es horror y fealdad. Estas obras circularon
manuscritas hasta que un editor las reunió en 1626, aunque Quevedo las publicó en 1631 con el título de Juguetes de la niñez y travesuras del ingenio con un prólogo en el que arremetía contra los editores piratas y declaraba la intención de estos escritos en los que pretendía denunciar los "abusos, vicios y engaños de todos los oficios y estados del mundo". Una faceta de Quevedo,
muy valorada por la crítica actual, son sus obras morales y políticas de hondo contenido estoico y raíces del filósofo hispanorromano Séneca, como Política de Dios, gobierno de Cristo, tiranía de
Satanás (1626) en la que traza la imagen ideal del gobernante siguiendo los Evangelios, y Marco Bruto (1646) una glosa sentenciosa de obras de Plutarco, en ella, aunque pretende ser un tratado general, hace un retrato de los problemas de la España de su tiempo.
Si la obra en prosa de Quevedo era variada y compleja, su poesía lo es aún más. Se conservan de él casi un millar de poemas, pero sabiendo que nunca se preocupó por editarlos y que los conservados proceden de personas próximas a él, es de suponer que escribió muchos más. Se publicaron después de su muerte en dos volúmenes Parnaso español (1648), compilado por su amigo José Antonio González de Salas, y Las tres musas (1670), llevado a cabo por su sobrino Pedro Aldrete Quevedo y Villegas, ambas ediciones en la actualidad han sido revisadas especialmente por José Manuel Blecua, pero aún las composiciones son difíciles de fechar. Forman un conjunto monumental de poesía metafísica, amorosa, satírica, religiosa y moral. Es una poesía tanto ligera y de corte popular como sería y profunda, generalmente de estilo conceptista que exige esfuerzo y agilidad mental por parte del lector para captar todos los
recursos que proporcionan las figuras de dicción. Resulta inevitable comparar su estilo conciso y severo con la luminosidad brillante de su antagonista, el culterano Luis de Góngora, el otro gran poeta barroco español. Sus primeros poemas, al igual que su prosa, fueron letrillas burlescas y satíricas, pero este género siguió cultivándolo con gran brillantez durante toda su vida, y es el
Quevedo más conocido y popular. Criticó con mordacidad atroz los vicios, locuras y debilidades de la humanidad y zahirió de una manera cruel a sus enemigos, como en el conocido soneto, paradigma conceptista 'Erase un hombre a una nariz pegado'. En su poesía amorosa, de corte petrarquista en la que lo que cuenta es la hondura del sentimiento, Quevedo vio una posibilidad
de explorar el amor como lo que da sentido a la vida y al mundo. Ejemplo de ello es el soneto Amor constante más allá de la muerte. Es uno de los sonetos más bellos de las letras españolas, en el cual la muerte no vence al amor que permanecerá en el amante. El tema de la muerte y de la brevedad de la vida son una constante en su poesía metafísica en la que de nuevo aparece el estoicismo para aceptar la angustia que provoca el Tiempo que todo lo destruye, pues la
vida y la muerte se confunden. En Quevedo subyacen dos extremos, el moralista estoico y preocupado por la decadencia nacional y el satírico burlón vitalista que incluso recurre a la procacidad, al lenguaje jergal y grotesco. Pero por encima de esta contradicción lo que hay es un excelso poeta, de gran profundidad emocional, virtuoso del idioma y en el que la poesía conceptista alcanza su cumbre.
URL:
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/quevedo/
http://www.franciscodequevedo.org/

miércoles, 5 de enero de 2011

Luis de Góngora - Fábula de Polifemo y Galatea - Actividades




Luis de Góngora, Fábula de Polifemo y Galatea, estrofas 4-9, 13-14, 62-63 (1611)

La Fábula de Polifemo y Galatea consta de unos 500 versos repartidos en 63 octavas y recrea un mito relatado en Las metamorfosis del poeta latino Ovidio (poema del siglo I). El pastor Polifemo, que es un cíclope, ama a Galatea, una hermosa ninfa del mar, pero ella no le corresponde. Un día, Galatea conoce a Acis y se siente atraída de inmediato por él. Los dos jóvenes se entregan al amor escondidos tras unas hiedras, pero Polifemo los descubre por azar y reacciona airadamente. Aplasta a Acis con una roca, pero las divinidades marinas, que habían sido aclamadas, transforman la sangre del pastor en agua fluyente que llega hasta el mar. Allí, Doris (diosa del mar y madre de Galatea) lo acoge como nueva divinidad: el dios del río.

La gruta de Polifemo (estrofas 1-6)
Tras dedicarle su poema al conde de Niebla (octavas I-III), Góngora describe el escenario de su historia: un lugar de la costa de Sicilia, isla cuya actividad volcánica se vincula con dos figuras mitológicas: el dios Vulcano y el gigante Tifeo (octava IV). En concreto, Polifemo vive en una oscura gruta rodeada de árboles y poblada de aves nocturnas, donde alberga asimismo a su multitudinario rebaño de cabras (octavas V-VI)
Retrato de Polifemo (estrofas 7-12)
Góngora retrata a Polifemo, gigante provisto de un solo ojo, que usa un pino a modo de bastón (octava VII). Nos recuerda que Polifemo es hijo de Neptuno, el dios del mar, aunque omite que su madre es la ninfa Toosa. El cíclope es equiparado con elementos de la naturaleza: su cuerpo es un monte, su cabello es un río y su barba es un torrente impetuoso (octava VIII). Polifemo lleva un pellico -zamarra- confeccionado con la piel de las fieras que caza (octava IX) y un zurrón lleno de frutas (octavas X-XI), y toca una enorme zampoña -instrumento rústico a modo de flauta- fabricada con cien cañas enormes, cuya horrenda música desconcierta a los animales del bosque y alborota las aguas del mar (octava XII).
Galatea (estrofas 13-22)
Polifemo ama a Galatea, bella ninfa del mar de ojos brillantes, piel blanquísima y mejillas rojizas (13-14). Con sus numerosos encantos, Galatea despierta la envidia de las otras ninfas, el amor de los dioses del mar y la adoración de los hombres de Sicilia (15-22). Sin embargo, no parece dispuesta a corresponder a sus pretendientes.
El amor de Acis y Galatea (estrofas 23-42)
Un día, Galatea se queda dormida a la orilla de una fuente, adonde llega el joven Acis para beber agua (23-24). Acis, bellísimo hijo de un fauno, adora a Galatea, y le deja a modo de ofrenda un cestillo con leche, almendras, manteca y miel (25-27). Cuando Galatea despierta, se pregunta de quién será el regalo (28-29) y, justo entonces, Cupido la hiere en el pecho con una de sus flechas de amor (30-31). Galatea queda así enamorada de Acis, a quien encuentra poco después tumbado en la hierba, con los ojos cerrados, así que interpreta que está dormido, cuando en realidad Acis está fingiendo el sueño (32-37). De repente, el joven se levanta e intenta besarle el pie a Galatea, quien se asusta mucho (38). Al poco, sin embargo, la ninfa cede a los requerimientos de Acis, y los dos jóvenes se reclinan bajo una peña rodeada de frondosas hiedras, donde se besan y se entregan al amor (39-42).
La ira de Polifemo (estrofas 43-63)
Está atardeciendo y, mientras Acis y Galatea disfrutan de su amor, Polifemo sube a la cima de un peñasco que domina la playa y empieza a tocar su zampoña (43-44). Al oír la música, Galatea se asusta tanto que piensa en huir, pero acaba permaneciendo junto a Acis (45). Polifemo entona una canción en que llora el desdén de Galatea, siempre inaccesible a sus galanterías (46-58), e interrumpe de pronto su canto para apedrear a unas cabras que están destrozando unas viñas (59). Algunas piedras caen muy cerca de Acis y Galatea, quienes, asustados, corren hacia el mar (60). Al ver a la pareja, Polifemo sufre un brusco ataque de celos y arroja una enorme peña sobre Acis, quien muere aplastado (61-62). Desesperada, Galatea llama a las divinidades marinas, que convierten la sangre y los huesos de Acis en un cristalino arroyo. El agua avanza hacia el mar, donde es recibida por Doris, madre de Galatea, quien nombra a Acis río de Sicilia.

ACTIVIDADES

- Generales

  1. ¿Dónde transcurren los hechos? ¿Cuál es la fuente principal del poema? ¿Qué cambios lleva a cabo Góngora sobre el mito?
  2. Marca cuál es el tema principal de la obra:

ð La ira del cíclope

ð La fragilidad de Galatea

ð La belleza de Acis

ð El amor entre Acis y Galatea

  1. ¿Por qué, desde el punto de vista del tema del amor, podemos entender este poema como un homenaje a Galatea?
  2. Elige una estrofa y analiza su métrica. ¿Qué clase de estrofa emplea Góngora?
  3. ¿Cuál es la estructura externa de la Fábula?
  4. Explica algunas características del “culteranismo” a partir del texto.

- Sobre las estrofas

  1. Comenta la correlación y la dualidad en la estrofa 4.
  2. ¿Qué leyendas mitológicas forman parte de la estrofa 4? Explícalas brevemente.
  3. Analiza los recursos estilísticos de la estrofa 5.
  4. Di qué figura se emplea en los siguientes versos: “formidable / de la tierra bostezo” (estrofa 6), “un monte era de miembros eminente” (7), y “urna es mucha, pirámide no poca” (62).
  5. ¿Cómo se reproduce la sensación del temblor-desorden (terremoto) en el estilo? (estrofa 6).
  6. Busca las estrofas donde se describe al cíclope. ¿Qué recurso estilístico predomina en torno a esa descripción? Relaciona la columna A con la B.
  7. ¿Quién es Galatea? (Estrofa 13) ¿Y Acis?
  8. ¿Qué contraste observas entre la descripción del cíclope Polifemo y la de Galatea? (estrofas 7 y 13)

jueves, 23 de diciembre de 2010

Renacimiento y Barroco

Para ayudaros a distinguir mejor estos movimientos de los siglos de oro, ahí van estos documentos:
Las diferencias en la lírica del Renacimiento y del Barroco:



Renacimiento
Barroco



Espero que os ayude a solucionar vuestras dudas.

Luis de Góngora - "Mientras por competir por tu cabello" (ca.1582)



LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE
Nació en Córdoba en el seno de una ilustre familia y estudió en la Universidad de Salamanca. Recibió órdenes religiosas y en su juventud ya era bastante famoso puesto que Cervantes ya habla de él cuando Góngora sólo tiene 24 años. Obtuvo un cargo eclesiástico de poca importancia pero que le permitió viajar por España con frecuencia y frecuentar la Corte en Madrid. Se establece en esta ciudad y consigue que Felipe III le nombre su capellán. A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, en Góngora, ni la religión ni el amor, pese a algunas aventuras juveniles, ocupan un lugar importante en su vida o en su poesía. Parece que le domina un solo sentimiento, el de la belleza, pues el amor y la naturaleza, asuntos de los que trató con perfecto dominio, más que sentimientos en él aparecen como pretextos para la creación poética. Al final de su vida, agobiado por las deudas, se traslada a Córdoba, donde muere.
Góngora tuvo en vida defensores apasionados y críticos implacables. El carácter mismo de su poesía haría que esta división de opiniones continuara después de su muerte y llegara aún a nuestros días. Los dos enemigos de más valer que tuvo Góngora fueron Quevedo y Lope de Vega, aunque contó con famosos partidarios como el conde de Villamediana o los humanistas Pedro de Valencia y fray Hortensio de Paravicino. El motivo de esta división radical de posturas reside en el carácter innovador de la poesía de Góngora, cabeza del estilo literario conocido por culteranismo, un término que poseyó en su origen carácter burlesco, formado a partir de la palabra culto y que, de hecho, supone la fase final de la evolución de la poesía renacentista española, instaurada por Garcilaso de la Vega. Sin embargo, a pesar de su gran ornamentación verbal, y de la utilización de palabras comunes en una acepción latina, la crítica considera que el culteranismo es una manifestación peculiar del conceptismo —la escuela literaria que supuestamente se le oponía—. En realidad, y desde el punto de vista de la ideación, Góngora piensa mediante conceptos, aunque su escritura, realizada con recursos lingüísticos como los mencionados, y en ocasiones una difícil erudición, logra grados de elevación lírica y de
complicación, a veces casi inalcanzables.
Hasta hace poco la historia literaria separaba la obra poética de Góngora en dos mitades claramente diferenciadas. Por un lado, las letrillas de inspiración popular y los romances: moriscos, amorosos, pastoriles y caballerescos. De otro, su obra cultista iniciada en 1610 con la Oda a la toma de Larache, y continuada con el incremento constante de la oscuridad estilística en la fábula de Polifemo y Galatea (1613), las Soledades (1613) y el Panegírico al duque de Lerma (1617). Equidistante entre ambos aspectos, se podrían situar sus numerosos sonetos y canciones de estilo clásico, en los que no se advierte tanto el cultismo. Para el Góngora de la primera manera, la crítica, desde la de sus coetáneos, sólo tuvo elogios. Incluso en los momentos de mayor antigongorismo nadie puso en duda la belleza de letrillas como Las flores del romero, Lloraba la niña, No son todo ruiseñores ni de los romances: En los pinares del rey, Amarrado al duro banco, Servía en Orán al rey, entre otros. Otra vena poética que domina en Góngora es la burlesca, como demuestran Ande yo caliente, Ahora que estoy despacio o Murmuraban los rocines. Para algunos es el autor de los más bellos sonetos que se han compuesto en lengua castellana.
La fábula de Polifemo y Galatea (1613) es la recreación más perfecta de una fábula mitológica en la poesía española. Al narrar el viejo tema -pasión del cíclope Polifemo por la ninfa Galatea, idilio de ésta con el joven Acis, venganza del gigante- Góngora crea una obra de brillante hermosura descriptiva, de construcción acabada, donde el arte del contraste y de lo hiperbólico queda sometido a formas rigurosas. Las Soledades (1613) es una obra de mayor aliento y de plan más madurado. Góngora proyectaba cantar las soledades de los campos, de las riberas, de las selvas y de los yermos. Sólo compuso la primera y parte de la segunda, que constituyen un poema pictórico, panorámico, rico en color y matices. Escrito en silvas, y todavía discutido hoy, constituye una de las cumbres de la lírica de todos los tiempos.
El Góngora del Polifemo y las Soledades fue muy mal entendido por la crítica. Su estilo suscitó inmediatamente la oposición. El humanista Francisco Calcals (1564-1642) cuando leyó las Soledades afirmó que el príncipe de la luz —refiriéndose al poeta de las letrillas— se había mutado en el príncipe de las tinieblas. Una actitud que se prolongaría hasta finales del siglo XIX, cuando algunos simbolistas franceses, en especial Verlaine, y los poetas modernistas de habla española, inician la valoración del gongorismo. Una valoración que culmina en 1927, año del centenario de su muerte, cuando una nueva generación de poetas españoles, Jorge Guillén, Pedro Salinas, García Lorca, Alberti, le aclaman como a uno de sus maestros, y Dámaso Alonso, poeta
también, publica su edición crítica de las Soledades, a la que siguen algunos estudios definitivos para la comprensión de Góngora.
URL: http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/gongora/

Soneto LCXVI. "Mientras por competir con tu cabello"
Góngora escribió este soneto cuando tenía veinte años. Aborda el tópico del carpe diem, invitación al disfrute del amor antes de que llegue la inexorable vejez. El lapidario verso final nos advierte de que toda belleza está condenada a extinguirse, lección que se transmite por medio de una gradación descendente en la que cada elemento es menos material que el anterior: tierra, humo, polvo, sombra, nada. Hoy en día, puede parecernos que el humo está mal situado en la enumeración, pues es más volátil que el polvo, pero Góngora utiliza la palabra como sinónimo de humus ("capa de tierra formada por sustancias orgánicas en descomposición").
  1. El tema del soneto es una versión barroca del tópico renacentista del carpe diem. ¿Cómo es la interpretación de dicho tópico que se realiza en este soneto?
  2. Completa la siguiente correlación referida a los cuartetos:

cuello


cabello



lilio bello


labio

  • Explica qué figura literaria corresponde a cada caso. ¿A qué elemento sensorial hace referencia cada uno de ellos?
  • El primer terceto recoge todos los términos que han aparecido aislados a lo largo de los cuartetos. ¿En qué versos? ¿Cómo se realiza la agrupación? El recurso literario de esta agrupación se llama diseminación-recolección.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Poesía renacentista y Los siglos de oro (test)

Aquí tenéis un test sobre la literatura de los Siglos de Oro que puede semejarse a las preguntas de tipo test del examen de semana verde.

Además es conveniente revisar el siguiente documento sobre poesía. Para entender mejor las diferencias entre mística y ascética ver este documento y esta presentación: